martes, 16 de febrero de 2016

EL HOMBRE COMO MEMORIA HISTÓRICA ANTE UN OBJETIVO MUY LEJANO

Ya se ha borrado la huella de la historia aunque continúe. Pero las generaciones continúan creciendo.

La historia es todo el panorama tanto viviente como mortuorio con el planeta tierra.

Tiempo para el tiempo, claridad para luz. Oraciones por nuestros hechos una secuencia humana entre el pensamiento y la divinidad humana y una servidumbre humana de energía y calor que nos permite vivir con nuestras dinámicas y nuestras ideologías.

Una ciudad sin sueño, posiblemente sumergida en un sueño. Eterno ente infinito y todas las bases infinitesimales del tiempo y del cosmos junto a una vigilia iluminada por la luz y nuestros ojos.

Para todo y por cuanto más el ser ha sido un viajero en el tiempo por los caminos del universo, que han sido infinitos para él y el centro de todas las áreas en las que se mueve hoy el hombre. Ciencia y tecnología leyes y comunicación tierra para trabajar y toda una investidura que omite al ser a forjarse como la lima de una linterna del tiempo.


La lógica del sentido puesto que todo tiene un sentido analítico con puntos en los que los caminos por donde parte la regularidad que ha sido la cuerda del equilibrio, en todos los argumentos que la vida y la historia y como centro humano para muchos especialista no tiene definición mas que la cronología y los hechos que han transcurrido por el orgullo de un argumento de la civilización.

Desde nuestra morada como seres humanos desde un poema, un verso, una estrofa, una canción, un argumento y un lema que no va más allá de la existencia donde el enigma de la existencia fuese un campo del más allá.

Todo campo abierto y todo documento escrito sea de la esfera que sea a quedado grabado como artilugio de la lógica del pensador del intelectual y la anterioridad del tiempo junto a todo lo que le rodea de una armadura más allá de la interpretación planetaria.

La relación de los contrastes, desde donde hemos venido de un acompañamiento soslayado donde hay que afrontar algo que nos tiene soterrados que ha iluminado nuestra mirada al cielo y donde la luz se ha convertido en números matemáticos y ciencias puras hacia la exactitud.


Todo puede traer y obtener solución a la exactitud desde la alquimia, las letras y todos aconteceres cronológicos con tecnoevolución, significación y desde cualquier número o cualquier nota musical ya que la música son también matemáticas.

El sustraendo que ha demarcado todo este resultado esta en todo aquello que presagiamos donde la apologética del ser y de las formas se vierte paulatinamente en todos los campos aéreos donde la radicalidad que el hombre ha tenido no se puede demarcar, en una función sistémica y bohémica y tampoco de otra manera parecida ya que en el tiempo siempre existieron los poetas los dramaturgos y los filósofos.

La tenacidad y el estilismo de un verso que se infunde con una formación de que la vida y el hombre se sumergen en un artículo indeterminado que narra el presente, el pasado, el futuro, y el pretérito.

El socavamiento y la broca que penetra en el ambiente y en la solidez de los campos morfógenos de nuestra presencia en el tiempo y donde a través de la energía recorre todos los caminos, la luz, el sonido, el movimiento va unido a los acordes musicales del sentido de la vida. La inercia, la imantación, la cinemática espacial, la termología y los campos foto alquímicos y fotomoleculares junto a los microbiológicos donde radica la discreción de todo campo magnético aéreo.

¿Pero cómo poder hallar los campos aéreos de la energía sobre la fuerza y la relación ante el hombre el genio de la naturaleza el espacio y la realidad cuántica?

Una realidad que está latiendo y que sucumbe a la vida y a las fuerzas pero que no sabe desde que punto espacial el universo está tan lejano que solo podíamos hallarlo desde una ecuación infinita aún por descubrir.
Un infinito terrenal y centesimal desde donde la bóveda galáctica que nos envuelve (vía láctea). Sea el cuadrado y radical de todas las dimensiones y de toda índole matemática.


Todo campo oscuro limita con todo lo que es una luz apagada por el cual han pasado muchos campos indefinidos de materia inocua micromolecular con temperatura candensidad y brillo enormes. Como si hubiera una fase limitada en donde desde un cuerpo irrumpe en la fusión y en la fisión.

Todo lo que es un entorno galáctico donde se determina el campo en el que las soluciones matemáticas para el hombre han sido para medir los cuerpos y no para preconizar la historia.

PERO ¿QUÉ ES LA HISTORIA?

LA HISTORIA EN SI MISMA SOLO ES UN RELATO PRESAGIADO POR EL HOMBRE. SU PASADO, PRESENTE Y FUTURO OSCILATORIO Y METAMÓRFICO HASTA LLEGAR A LA CONCLUSIÓN DE QUE LA METAMORFOSIS DE LA HISTORIA Y TAMBIÉN DEL PENSAMIENTO DESDE UNA PRESENCIA ARGUMENTAL DONDE EL PASAJE Y EL ARGUMENTO ROMPIERON LA PARED RADIAL DE LOS CAMPOS DE PRESENCIA QUE HAN SIDO ENROLADOS TODOS LOS CAMPOS DEL CONOCIMIENTO.

LA MEMORIA DEL TIEMPO, LA HISTORIA, ARQUEOLÓGICA Y APOLOGÉTICA DESDE UN DIOS CREADOR DONDE SE PUEDE ENLAZAR EL MITO COMO SER, EL LOGOS COMO CONOCIMIENTO.

Y TODO LO QUE ENVUELVE AL ENTE CON LA VIDA SUS ORÍGENES Y CUANTO PASA POR NUESTROS ALREDEDORES JUNTO A LA VEZ LA LÍRICA DE UN POEMA TRANSFORMADA EN CANCIÓN Y TODO MARCO HUMANO QUE LITERALMENTE EN CUANTOS PUEBLOS LA LITERATURA. EL CONOCIMIENTO PURO DE LA VIRTUD DE NUESTRA INTELECTUALIDAD, RACIOCINIO DONDE TODO LO CLARO Y DONDE TODOS LOS CAMPOS OSCUROS SUFREN UNA MORFOLOGÍA PERTINAZ EN LA CORRELACIÓN DE LA VIDA CON NUESTRA MORFOLOGÍA Y NUESTRA EXISTENCIA.






lunes, 8 de febrero de 2016

UN ENCUENTRO CON NUESTRA ALTERNATIVA HACIA UN MUNDO DIGITAL


Narrar un encuentro con nuestra alternativa es narrar un misterio por lo mejor que podamos hallar en nuestra vida.

Lo mejor de nuestra vida es lograr todo lo que el ser se propone en la cercanía y las distancias.

La historia ha narrado batallas, hechos y acontecimientos, pero no se sabe cuál ha sido la fórmula para encontrarse a sí mismo si el ser es un encuentro con nuestras capacidades y con nuestra moral; y buscarle un encuentro de circunstancias que no ha conseguido.

Como decía Hobbes, el hombre implicado en decir que el hombre es un lobo para el hombre, como un espejo racional y de lucha que planifica su alrededor. La cercanía, la lejanía y las distancias, un denominador común cuyo lema es el resultado de los centros del pensamiento o la lógica, como atenuarle del tiempo, el ser se ha propuesto conseguir lo más lejano de su realización como ser humano.

La realidad de la lógica y todos los paralelos, la exactitud, el sentido común. La consecuencia de todas las proposiciones que ha logrado desde el significado de nuestras palabras, nuestra inteligencia y nuestro interior. La mente quedaría desplazada desde los centros más hemisféricos de nuestra vida.


En la optimización del porqué de los logros de la vida, el cuerpo, la inteligencia, el alma y el espíritu.

Los apartados morales sobre los que el ser camina entre las distancias y la altitud.

Nuestros recuerdos pasajeros como sentidos corporales, fisianatomía y también la vulnerabilidad de nuestras pasiones, nuestra neuma y lo que puede ser peor, nuestra dolencia espiritual.

El sentir del último latido cuando ya el alma no puede.

Cuando nuestros pensamientos se apagan, cuando nuestra vida se agota y nuestro corazón deja de latir.

Nuestra presencia en el tiempo ha sido un fundamento metafísico con alternativa fugaz desde nuestra esencia como seres mortales, y ante la curiosidad constante, frugal e interior desde el trabajo, la presencia incólume, el latir de los días, la consecución de todo cuanto pasa a nuestro alrededor y nuestra metamorfosis o campo transformatorio cuando dilucidamos en un campo desde nuestro núcleo de la vida. El ser, una consecuencia y merme en todas las variables del tiempo y espaciales.


Nuestro recorrido por los caminos del tiempo en donde el hombre ha buscado énfasis de su naturaleza. El sentido del dar, del tener, y la consecución existencial que nos rodea, donde una vez se acaba todo. Se convierte en la extrema cuántica de la vida, en un campo mortuorio endotransformatorio y todo se convierte en polvo y en aire.

Nuestra práctica desde los fangos cósmicos es una constante física de nuestras áreas corpóreas y de nuestra telequinesis aérea, como apartado externo de los cuerpos y de la expansión de los centros de fuga, donde todavía aún, por muchas especulaciones espiritualistas, el más allá no lo ve en nuestros ojos, ni más allá sin analogías es un mundo extraño que realiza todos los episodios de nuestra vida cósmica, acelerada por la rapidez de los campos sociales y la propia morfología de un estereotipo cuya vida le transfiere prisa y nerviosismo.


Entender la historia, la gramática, la literatura, un campo literal transformado, una teología y una mística, una geografía, una geometría y una física o todo aquello que choca con las variables del llamado conocimiento alternativo, las secuencias endoplásticas que se transforman con un efecto plástico de elasticidad, y complemento en la densidad de la estética de los cuerpos, o la sublimidad humana donde nuestro conocimiento es el centro de los campos psíquicos y analíticos de nuestra vida.

Un complemento de fórmulas consecutivas, cuya geometría es la misma espacial con un componente de la matemática, de consecución y radicalidad de las medidas y de los cuerpos, en todos los campos físicos.

Por otra parte, la lógica matemática hasta el preludio de consecución moral, humana, esta analógica apologética de los entendimientos psicoteologales de planicie existencial, donde las sincronías de la naturaleza, por el hecho de ser el hombre el rey de la creación y de la vida en la tierra haya sido el hombre. Por otra parte, también un ser destructor, aunque haya pedido vivir de la propia naturaleza y tampoco haya intentado cuidarla a sus niveles desde el apartado sinóptico ambiental, hasta encontrar una secuencia purificada y un cielo más limpio y puro.


LAS SENSACIONES DIGITALES QUE HAN MARCADO EL SÍMBOLO DEL TIEMPO, NO SÓLO HAN SIDO LAS MARAVILLAS DE LA CREACIÓN SINO TODO CAMPO ACCIDENTAL QUE PENETRA EN NUESTRA ALMA CON SENTIDO PREMONITORIO DESDE CUALQUIER HEGEMONÍA.

TODO UN CAMPO TRANSITORIO QUE EL SER DEBE BUSCAR PARA INTENTAR LA FRECUENCIA QUE PURIFIQUE TODA NUESTRA NATURALEZA SOSLAYANDO QUE SEA UNA NUEVA ALTERNATIVA DIGITAL.







miércoles, 27 de enero de 2016

EL UNIVERSO EN EL LÍMITE O LOS LÍMITES DEL UNIVERSO


Es muy largo el camino que ha recorrido la ciencia hasta llegar a los límites de la misma.

Comenzamos por un mundo de incertidumbre donde todo estaba oscuro.

Se ha hablado de la física cuántica y de los límites del tiempo hasta la cronología del tiempo y la teoría del todo de Stephen Hawking. Muchas líneas descubiertas desde Aristóteles a Einstein pasando por Galileo y Newton hasta llegar a la máxima cumbre del pensamiento y conocimiento puro cuando transgreda la historia. Todo ello será el final de la historia y comenzará otra nueva. Ya no habrá palabras para contar como puede ser y como puede verse un nuevo universo suponiendo que esto se produjese.

La función de los campos y los cuerpos en expansión son el principio del sentido de los mismos.

La suposición de que un cuerpo caiga al suelo por gravitación, presión, precisión o gravedad correspondiente espacial.

Algún día no hace mucho tiempo se pensó que no había nada para disuadir que el efecto del creador ni existía causa ni efecto para pensar que él hizo el universo.

Otras teorías teológicas expuestas en el origen del universo es que. ¿Cómo podría formarse el universo sin existir nada ni nadie o teorías más complejas?


La función de la luz y su persistencia fue la absorción de la oscuridad en un campo oscuro de un universo que traspasó la luz y luego se ennegreció, pasaron a formarse los llamados agujeros negros.

Un universo de partículas finitas y un universo con energía más aérea como corpóreo, temperatura, variables, velocidad, acción de fuerza y densidad cósmica desde los tiempos más apócrifos.

Narrar la historia del universo es narrar todo el espacio geométricamente en conexión como se miden las líneas desde muchas áreas verticales empinadas en horizontal, vertical y paralelas, etc. La historia del universo es hallar que el origen del tiempo es expositorio y resistente a su formación desde la incertidumbre a la gran explosión.

A partir de cero como un punto de fuga y un principio de gravedad.

Aristóteles entendió la morfología mecánica de la materia como una ley de resistencia sobre todo el campo que socaba una dispersión física por todos aquellos que se piensan sobre todo lo que se establece.

La disolución de una masa viscosa es hallar un número entero sobre la acción de la fluidez sobre un cuerpo sólido viscoso y con densidad soluble.

Si comprobamos que ese número es la consecución de la fluidez que parte con el conocimiento de una relación sobre los demás estados de la materia y su maleabilidad como también el campo de expansión.


El número cero en un campo de expansión hasta estallar la velocidad formando un choque explosivo. Así puede ser también el choque de una galaxia contra otra.

El universo es a la vez hasta cualquier límite un encuentro para la civilización y todas las teorías vistas desde el control de nuestra memoria.

El sentido crítico de la vida cuando un día aparece triste y nublado para entender el plano de que todo principio de lejanía es un elemento triste ante la misma tristeza de la agonía del abismo el sentido de lo que son las gratitudes del tiempo y un tiempo conplanado por la raíz de un principio de entrar en el llamado vacio absoluto.

Encontrar el vacio absoluto es encontrar la misma presión que la llamada masa por aceleración que todo principio mecánico tiene un principio de resistencia hasta conseguir que tanto la masa como la misma temperatura formase una fase caliente y otra fuese elemento frio con todo un campo candente y también de fisión que activa el calentamiento de la materia cósmica en las más lejanas galaxias y cuales cúmulos espaciales se formarían ante los absorbidos campos intranebulares así como la misma materia cósmica con masa y densidad.

Todo cuerpo y toda densidad tiene un bloque de fuerza equivalente a la acción de la energía, la fuerza y la cinemática de la misma.

En un campo soslayado donde la presencia en los campos de choque eléctrico las llamadas tormentas estelares con morfología fotovoltaica. La acción de la presión sobre la energía hasta el mismo calentamiento de la energía espacial.

Como así en la tierra si se acercase puntos de acción sobre la existencia del aire se imprimiría el no funcionamiento de la vida en el planeta si la absorción del oxígeno se produjese por un meteorito asteroide y sería terrible la explosión contra nuestro planeta que volvería a desaparecer la vida como cuando chocó el asteroide contra la tierra que acabó con la vida planetaria pero quedaron especies que luego se multiplicaron.


Todo el universo es una constante de luz radiante y armonía y a la vez sonido por causas expansivas y explosivas como puede ser la velocidad del aire terráqueo y otro aire explosivo de acción que formaliza un efecto sonoro y de lejanía.

Cuando la persistencia de la luz está expuesta ante un plano de solidez de entrada y salida la luz se convierte en un verdadero efecto fluorescente que camina en rededor por nuestra galaxia.

También como en la tierra, en el espacio existe un campo libertario con morfología anárquica espacial desde el llamado orden la situación cartográfica aeroespacial con movimiento y sustancia intergalactiva sobre la precisión dinámica del efecto tiempo, limite y sublimidad.

EL SENTIDO DE PERSISTENCIA DE UNIVERSOS INFINITESIMALES CON LA PERSISTENCIA EXPANSIVA DE TALES POSIBLES UNIVERSOS. DONDE LA ENERGÍA ESTÁ EN UN LÍMITE QUE A LA VEZ ES CONSISTENCIAL SOBRE OTROS LÍMITES QUE TIENEN UN ROZAMIENTO SOBRE LAS FASES BINARIAS Y TIENEN UN LARGO RECORRIDO SOBRE EL INFINITO DE LAS DISTANCIAS.

DE TODAS LAS FORMAS EL UNIVERSO ES IGUAL A UN TIEMPO INFINITESIMAL DESDE TODOS LOS LÍMITES QUE RELACIONAN TODAS LAS FUENTES DE LA VELOCIDAD, LA ENERGÍA, EL SONIDO Y LA LUZ QUE SE PIERDE EN TODAS LAS DISTANCIAS DEL MISMO.







miércoles, 20 de enero de 2016

NUESTRA VIDA, UNA CONSTANTE OSCILATORIA Y UNA DENSIDAD TEMPERAMENTAL
ANTE UNA DIMENSIÓN FUGAZ Y VIOLENTA


¿Cómo podríamos pensar de nuestra vida? A pesar de todo lo que tenemos llega como una estrella fugaz a los límites del universo y a los confines del mundo.

Pero el ser, a lo largo de su camino, puede decir de él que lo es todo porque lo dará todo, y llena todo un peso específico como el poder, el estado, la gracia de la vida, la vivacidad de la sangre, la conjetura de su condición y de su conciencia cuando se encuentra lleno en sí mismo, o la plenitud de todo lo que rodea su vida.

Desde el principio de la vida, el hombre es un organismo celular que contrarresta a tiempo y las suposiciones que se pierden entre la realidad y los confines del tiempo.

Si dura el momento, una novela, de un verso una poesía, una línea recta y una raíz cuadrada. Ante todo lo que tanto, la realidad como la vida son una constante oscilatoria que se mueve en los confines de la velocidad y la armonía persistente en el tiempo. Igual que nuestra memoria y nuestro recorrido por la vida, con una densidad temperamental de las líneas del universo, aunque son indivisibles, lo mismo que la molécula surge a tiempo entre la vivacidad y la fuerza.


Ya no habrá más caminos que recorrer si el colorido de las muestras y las variables a los que el ser está expuesto ante las funciones del tiempo, su consistencia y la relación que narra el ritmo de las cosas y cuanto pasa por ello.

Todo cuanto sabemos, delatamos y sentimos sería una constante del tiempo entre la razón de las cosas como la realidad y las ideas, no terminaría nunca hacia un mundo malversado por no entender que la cifra y el número no son un campo exacto matemático, ni las matemáticas lo son sin una constante que marca el ritmo de una dimensión. Y la virtud dimensional conceptúa un campo de resistencia.

Las funciones de la vida son un campo elemental donde está la pasión, el verbo reaccionario y gramatical, la realidad, el movimiento, la energía, y la propia realización que camina hacia un rumbo libertario como conjunción del hombre hacia el por qué de las cosas.

Una lindera en nuestro compás seguida de un arte fundido en la materia, y una energía hasta la interacción de las constantes visuales de nuestra vida, todo lo que nos rodea y el núcleo de coincidencias que formulan las fases del tiempo ante la amalgama de la vida.


Por todo un techo histórico que irrumpe literalmente ante las fórmulas de disuasión que fulguran desde el interior de nuestra vida hacia un campo exógeno externo, que bifurca nuestro entender, las cosas desde la razón de un entredicho.

Entre la determinación de una dimensión está el conjunto de relaciones que causan un movimiento sobre la acción de los cuerpos, las cosas, y los mismos números que indican la relación de las ideas del ser de toda cuantificación sobre los elementos.

Si el agua es un elemento y una medida, es un campo exacto que determina las constantes de relaciones numéricas que se decantan hacia la formación de todo su elemento, que hace la morfología del movimiento y sus contrastes continúan en un ser hasta sus confines.

La energía es como un campo de choque que conceptúa el comportamiento de la acción de los números, combinando un campo de acción sobre las estructuras del tiempo y sus circunstancias. Todo puede ser desde el conjunto de alternativas que rodean la conjunción de las cosas, toda una tabla gramatical de oraciones que en el campo de la exactitud, o el ir a mirar las cosas de una nueva manera distinta hacia un campo retrógrado o el ir por encima de todo lo que nos rodea de una forma predispuesta que literatos como Julio Verne, que lo que generaron en su día fue poner los pies en la realidad desde la posición actual de los momentos vividos.

Una fórmula, una oración, un fragmento, una poesía, una canción, una oda, caminan el argumento.

Toda esfinge expuesta a la luz de la historia por todo lo que el hombre quiso aprender y un número hallado, por difícil que sea, una operación matemática, la relación del ser con las matemáticas es un mundo infinito que denota la exactitud de la realidad con toda aquerencia física que rompe sobre el tiempo y sus fronteras hasta el infinito.

Grandes filósofos de la antigüedad, como Anaxágoras, entendieron la vida desde la función de la física de los cuerpos. La vida, en un campo de ficción, la temperatura sobre la acción de la vida y los elementos como una relación centesimal entre el por qué, la causa cierta y el sentido que tenían las cosas sobre la física, la alquimia, las distancias y todo lo que de otra manera podríamos llamar la sustancia alternativa, que en otro orden de cosas, era en aquel entonces la viveza de los campos de la vida, y su solidez sobre la materia junto a todo aquello que demarca la conexión entre los rumbos de la persistencia y hacia un mundo superlativo y fugaz, vivo y en expansión, que se expande hacia la explosión de los campos atómicos del espacio.


TODA UNA CONSECUCIÓN FORMULATORIA QUE DIVIDE LOS TÉRMINOS Y LAS FRECUENCIAS.

UN DRAMA CONSECUENTE CON LA ACCIÓN DE LA VIDA SOBRE LA INCIDENCIA DE LOS CAMPOS CINEMÁTICOS DE LA DINÁMICA, LA TERMODINÁMICA, LA REALIDAD Y EL SONIDO, ASÍ COMO LA LUZ Y LA FORMACIÓN DE LA ENERGÍA.

¿PERO DÓNDE ESTÁ LA CONSECUENCIA DEL VALOR DE LA EXACTITUD? DIRÍASE ASÍ EN UN CAMPO DE ACCIÓN VIOLENTA EN EL QUE DICHAS ÁREAS SON EL SIGNIFICADO Y EL RESULTADO DE TODA RAÍZ HALLADA.











lunes, 11 de enero de 2016

EL ALMA Y EL CEREBRO
CEREBRUM CUANTICA-ANALITICA


 Por mucho que se ha planteado el hombre en buscar fórmulas nuevas para conseguir mucho más conocimiento del que tiene, por la trayectoria cronológica del tiempo.

Son muchas las estructuras que tiene en su vida como secuencias tiene la historia.

La palabra “hombre”, o el significado de la integridad del hombre en la historia, analíticamente. Sin pensar que el alma no se puede psicoanalizar.


El alma es todo un campo invisible oculto en las entrañas de nuestra vida, y la neuma psíquica o el corazón. Todo nuestro pensamiento y nuestra inteligencia que coadyuvan todo cuanto pasa y rodea nuestra vida.
Pero el alma en sí, desde todo apartado metafísico, por muchas veces que digamos.

Tengo el alma partida y no es así. Sino el corazón que sufre y se manifiesta en  un estado de penumbra que oscurece nuestra vida y nuestra alegría de vivir.

Todo ser humano tiene una base espiritual, otra psíquica y otra lógica-moral.

Entender toda nuestra morada psicológica como el alfil en una partida de ajedrez que se come a la reina o a la torre, que enroca con un caballo al rey y le da jaque.

También nuestra vida está puesta en jaque cuando hay otro adversario opuesto a nuestras funciones, que se cruza en nuestro camino y obedece órdenes no anárquicas sobre nuestro ente y le desplaza sin poder decir al adversario nada al respecto.


Nuestra vida existencial es la segunda dimensión de nuestro ente y la formulación a la que el ente se divide en un vacío no afectivo, sino un campo espiritual activado por el tiempo y las secuencias de nuestra vida. El motor del tiempo, que es el creador, y el venir de nuestras oraciones y nuestras plegarias, con nuestro amor al creador y a nosotros mismos como un ente consecutivo cuando se oscurece nuestra vida por una causa física sobre nuestro cuerpo.

Pero existe un preludio que en metafísica está expuesto de forma inteligible como la unidad de nuestras capacidades diferenciales y mentales. Memoria, inteligencia, conocimiento, razón y conciencia, sin saber por qué yo siento o por qué yo pienso.

¿Pero cuáles son las fuerzas que nos impulsan a pensar?
O si por nuestras plegarias pensamos que fuésemos mejores si no somos en conciencia y raciocinio.

Si nuestro ser se desplaza de nuestra función psiconéumica es de entender y muy difícil que salga de ahí.


En el Egipto faraónico, la vida del yo o súper ego de nuestro tiempo no hubiese nacido en él, y la historia. La historia, si fuese de color púrpura, y las relaciones del ente, todo lo que piensa nuestra inteligencia y todos los apartados intelectuales, y no la mente como dirían tantos filósofos.

Hoy ya se habla de una mente cuántica como una línea imaginaria transversal al tiempo que cruza como un meridiano cero de nuestra vida. Un campo imaginario que predispone una realidad imaginaria supuesta en el tiempo que relaciona nuestros conceptos y sus claves.

El cerebro y nuestra inteligencia para cualquier psicoanalista tienen una correlación material, pero toda función material que desemboca en un vacío no afectivo, sino un campo espiritual activado por el tiempo y las secuencias de nuestra vida. El motor del tiempo que Dios y el venir de nuestras oraciones y nuestras plegarias por nuestro amor al creador y a nosotros mismos como un ente consecutivo, cuando se oscurece nuestra vida sobre una causa física.


Pero por nuestra vida daremos la recompensa al final de nuestro paso por el tiempo, cuando nuestro corazón, nuestra neuma, nuestra psique y nuestro cerebro hayan vivido en estado puro mediante una conciencia pura a la evolución y una consecuencia que no va más allá del tiempo. Con nuestros pasajes como permanencia en la historia, y pensar en ser nosotros como ente humano, y no nosotros en el tiempo como  hechos en la historia, nuestra vida seguirá siendo un campo metafísico transversal como parte anómala de nuestra conciencia, y siga siendo nuestro cerebelo el que envía todas las funciones por las que pasa toda nuestra capacidad intelectual y nuestra capacidad siga siendo un misterio todavía sin descifrar, aunque se conozcan campos de nuestra neuroanatomía, que rigen nuestra capacidad y nuestra capacidad también está regida por metafenómenos externos y exógenos a nosotros mismos como los mismos elementos de la vida y el choque con la luz y la energía.

TODO UN PANORAMA QUE ENVUELVE TODA NITIDEZ, TANTO ORGÁNICA COMO INORGÁNICA, QUE DISUADE DE FORMA CRISTALIZADA LOS OJOS, LA RESPIRACIÓN Y NUESTROS OÍDOS.


TODA NUESTRA VISIÓN Y ÓPTICA PSÍQUICA QUE DESARROLLA TODO CUANTO PASA POR LAS CORRIENTES DE ESE NICHO HUMANO CUYOS OJOS Y NUESTROS SENTIDOS, JUNTO CON NUESTRO CEREBRO Y NUESTRAS EMOCIONES, UN ENCUENTRO CON NUESTRA INTELIGENCIA Y CON NUESTRA SENSIBILIDAD.





viernes, 18 de diciembre de 2015

FELICITACIÓN NAVIDEÑA PARA TODO EL PÚBLICO Y SEGUIDORES DEL BLOG



Por estas fechas, donde nos encontramos muy cercana ya la Navidad, con la cual me congratulo a felicitarles por la atención prestada a lo largo de todo este tiempo que llevo trabajando sobre esta página internacional. Los principios fueron duros y difíciles, poco a poco se fueron mejorando y entramos en nuevas panorámicas y perspectivas. Como nadie sigue por un camino que sea el fin de su trayecto, ya que ese camino no aparta para nada al hombre y le establece como una secuencia más de su vida.

Entre otras cosas, el hombre en el tiempo, aun con sus equivocaciones, y porque somos seres humanos, hemos disuadido toda persecución hacia un mundo extraño que nos rodea y que no sabemos cómo pararle ni socavar al tiempo todas nuestras relaciones e inquietudes físicas, psíquicas y emocionales.

La vida humana se predispone entre todos los apartados del tiempo, pero sumisamente hasta conseguir que los resultados de la vida después de entenderse por encontrarlos como los mejores no tocan tampoco el fin de los conceptos determinados de la historia ni del pensamiento del hombre. Porque cada uno es como es, y cada quién es cada cual.


Nadie ni nada puede justificarse como la aclamación máxima del tiempo, sino de una forma sumisa y humilde para que no nos la allanen ni nos la humillen, sino que estemos sumisos al tiempo y a las pautas que recorren por aguas tranquilas nuestro camino, vicisitudes, y todo cuanto rodea a  nuestro cómputo real de lo que puede ser en concreto la vida de las personas, sin entrometerse entre las mismas, sino que somos una unificación que late entre todas las latitudes y en los cinco continentes.

Tal vez no nos conozcamos, ya que es por no habernos visto ni coincidido, pero somos una especie humana que tiende a unirse una con la otra en el tiempo fijado que cruza todos los baremos, baluartes, y entabla en el mayor de los conceptos la sublimación de nuestra vida y de nuestra sensibilidad, porque ya no es la mente quien piensa por nosotros ni quien piensa por los demás, sino que los demás son nuestra mente, y nuestra mente es eterna como el tiempo: algo que perdura y nadie puede erradicar de sí mismo. La cordura de la vida es pensar que existe una dimensión superior a los confines y el orbe de todo cuanto ocurre, sublima, especifica o entiende que las masas humanas se han unificado unas con otras, pero no otorga todo esto a que las masas no puedan apartarse unas de otras sino que somos todos para uno y uno para todos.

Dentro de lo que puede ser que el hombre necesita de su ser más cercano o lejano para comprender que su vida no es nada más propiedad de su persona, sino que hay personas que anhelan la vida de otras sin entender que solamente se comprende la imagen pospuesta del alma y del espíritu, que nuestra conciencia piensa por encima de nuestro pensamiento, desde el cual el conocimiento humano se ve bifurcado en una barrera con un límite que el hombre ha sido incapaz de traspasar.


A lo largo de todo este tiempo que llevo trabajando en esta página, he estado al borde de un verdadero precipicio por un problema de salud grave que me ha apartado del ritmo de mi pensamiento y ha frenado mi capacidad en el tiempo por la cual esta página no ha podido ir más lejos. Pero agradezco la colaboración de toda esta gente que trabaja a mi lado, a la cual deseo una feliz Navidad y un próspero año junto a todos los seguidores de esta página, a la cual dedico mi máximo elogio por la atención recibida y prestada. Cuantos han seguido este blog desde sus principios se habrán dado cuenta de lo difícil que es la metafísica y llegar a través de esta materia tan compleja del conocimiento al corazón de las personas, desde los más pobres hasta los más ricos, empezando por los que menos tienen, por lo cual me caracteriza mi índole carismática como metafísico hasta llegar a comprender que la relación de las ideas, el futuro y el pasado ya no tienen límite, y vivir el presente es lo máximo que podemos hacer a la hora de realizar nuestros quehaceres; pensar, sentir, hacer y entender.

Pero todo no acaba aquí, sino que todo lo que acaba en un punto comienza en otro, quizá más distante que todo cuanto tenemos en nuestro pensamiento, en nuestro corazón y en nuestra vida, como parte de la raíz de nuestro raciocinio y la amalgama del tiempo que no ha dejado de persuadirnos y persuadir nuestra conciencia, como parte central de nuestro conocimiento.


Y para terminar, me despido de todos los seguidores que han estado siguiendo a esta página, que he intentado llegar a lo más hondo y más lejano del planeta Tierra, donde las distancias, aun siendo lejanas, han seguido la simetría de un mapamundi que ha surgido de la latitud, de las técnicas y tácticas informáticas; internet me ha facilitado para llegar a todos esos lugares.

Con todo ello quiero darles las gracias a todos aquellos que se encuentran muy lejos de estas latitudes. A todos estos seguidores de los cinco continentes, a mis amigos de España, y a los más allegados, presentes y simpatizantes, aficionados a la filosofía y a la cultura intelectual, con lo cual quiero dedicarles todo mi privilegio como metafísico y desearles una feliz Navidad y un próspero año nuevo en el que entramos.

Muchas gracias por la atención, les saluda atentamente a todos:
Che Leonés.






lunes, 23 de noviembre de 2015

ATRIBUTO APOLÓGICO Y CÓSMICO SOBRE EL ENTE CON LA VIDA


Una obra social podría ser lo máximo que el tiempo y las masas pudieran fulgurar.

La consecución de la vida sobre un ángulo de relaciones integrales es lo mismo que tiene la fuerza cósmica sobre el espacio y las fórmulas astronómicas revolucionarias cuando el hombre ha mirado al cosmos.

Mirar al tiempo, a los tumultos históricos desde  nuestras costumbres, luchas, tradiciones, desde nuestros hechos y mirar para ver cuán soslayada ha estado la naturaleza en ver que el poder y la naturaleza está en ver que está en un estado superior al del hombre. Y por eso desde donde debe estar como ser en el punto correspondiente con un dispositivo que nunca sea la discordia al tiempo o le acompañe en su sabiduría.

El saber que  la ciencia no es sabia y si la naturaleza como reina madre de la sabiduría y la ciencia que expresa tener un sentido a parte de natural, musical, ambiental y filosófico como emblema   de su sabiduría.
La naturaleza, tiene un alma y un poder cósmico que arrebata al hombre, al sabio, al pensador y al genio  de la misma.


La sensación que ilumina al hombre como centro cósmico desde la relación de las cosas, de las ideas y la fuerza de su pensamiento junto a la consecución modélica del discernir.

El discurrir en unas fases en las que los pensamientos del hombre cuando por el mismo no son comprendidos, se halla un fragmento que unifica el sentido de nuestro ser como consecuencia de una ecuación transversal cuyo resultado sería un número afín a las circunstancias del propio número presente en un medio aéreo.

Una naturaleza recurrente al tiempo como apartado plural temporal y cambiante a sus ideas, pensamientos, emociones y sinopsis filosóficas y todo un entendimiento que unifica nuestras fórmulas filosóficas donde quizás a lo lejos y en la distancia como cuando un barco se aleja en el mar es la misma distancia que es el mismo camino y el mismo rumbo entre la lejanía y la cercanía, como la misma morada que encierre nuestra naturaleza a separar el vínculo de unión de la misma fortaleza de nuestro interior, de nuestro sentido humano, y el tope de todo cuanto queremos alcanzar que unifica la muerte con la vida sin que sepamos la consecuencia que esto puede traer al sentido pleno de nuestra existencia, de toda la humildad que ha pasado por la experiencia humana y todo lo que relaciona el conocimiento del dominio y predominio del ser sobre el planeta tierra.

A veces, por mucho buscar al creador y no encontrarle, a lo que con la evolución la lucha continuada con la misma y la relación del ser con la evolución y la evolución como una partitura de nuestros sentidos, nuestras emociones y toda una planicie de la vida que corre al tiempo, choca con el tiempo e irrumpe con el fragmento de que la vida es camino y una cruz como camino de nuestro sufrimiento, y que ese sufrimiento es la correlación que ha entendido el pesar del sentir, vivir, y la unificación del hombre sobre las mismas áreas de nuestras sensaciones, pesares, lo mismo que sentimos, sabemos, entendemos, emocionamos y vivimos. O saber que la iluminación de nuestra vida es un entorno distinto y un afrodisiaco diario que sabe a agua pura. La filosofía del Tao es ver el mundo de las ideas desde una experiencia cerrada, hermética, con simulación externa hacia la realidad, desde una esperanza puesta en vivir, entender y comprender el ser.

Con quien relaciona nuestros hechos sobre la consecución de nuestra vida con el tiempo, y el tiempo con una fórmula específica que tantas veces el hombre se ha parado a pensar, entender lo que se vive.

El aire que respiramos, las noticias que escuchamos, una ciencia que nunca termina de comprenderse y en un entredicho natural no comprendida como componente mítico desde la realidad, la plenitud de las cosas, la relación de las ideas, de los términos y de lo entredicho, lo que podríamos pensar que el hombre pueda ir más allá del tiempo y que el tiempo se aparte filosóficamente de nuestra temperatura humana.


La correspondencia del hombre con el tiempo y una secuencia humana social y sociable desde el ser como propiedad de sí mismo y de su especie  humana que declina en los principios históricos y principios del pensamiento histórico ganarle un tesoro al tiempo que va más allá de nuestra valía o el contraste de todo cuanto somos y de nuestro precio como seres humanos.

 Desde nuestro camino, en nuestra iniquidad, nuestra función interna y nuestra inquietud o como si fuese una ensoñación que conduce a un camino de esperanza y u un paso por nuestro recorrido.

Junto a lo que se localiza ante una reflexión propia y admirada de las cosas.

¿Qué puede ser ofrecerse a sí mismo lo que se tiene desde que se pueda entender que algo sea de todos?

Cuando el tiempo y la razón del orden social, las masas y la incertidumbre, se piense que hay algo predispuesto como un premio o un campo humillado en la historia, donde se sabe que el hombre ha sido víctima de sí mismo. El movimiento, la conciencia, la clarividencia, todo el cómputo de un control remoto que se pierde en el pensamiento y la realidad como pensamiento de una revelación de todo lo que puede ocurrir.

Los mitos, las leyendas, los dioses y las catapultas humanas envueltas en una trilogía que, como consecuencia de la realidad, el ser no ha logrado entenderla como una imagen contrapuesta y aparente de todo lo que centellea en el tiempo, junto a todo lo pasado en la secuencia del pensamiento y de la historia.

O si fuese una correlación científica desigual, unida a aguas de ríos de agua dulce que corren por el tiempo, el aire que respiramos, el fuego que nos calienta y la tierra que pisamos sean cada vez más puros y aparte de elementos biológicos y humanos sean vitales para nuestra forma de ver, vivir, sentir y existir, y así sea la morada que debemos al creador de tantos pasajes como miramos hacia la consecución constatada del tiempo, cuya forma de entenderla y de ver la vida para conservarla y que sea nuestra.


Y una sabiduría donde la razón ha sido expuesta a una ley llamada existencia, como un sentido referencial donde la vida y la muerte sean un presagio que aparte de universal es un campo trilógico que queda en la puerta de nuestra vida una vez perdamos el contacto con nuestra mirada al cosmos y las funciones cósmicas que nos rodean, con consecución a lo que ya la felicidad del hombre no cabe entenderse ni ha sido lograda.

El sentido del querer, del tener, del observar y del sentir es una pauta que va socavada desde el brillo hasta la transparencia y todo ente óptico y frontal que ensaña nuestra mirada al cielo, al tiempo y a todos los tumultos humanos que caminan con una huella que es una mirada al tiempo y al rumbo en que el hombre mismo se ha desplazado virtualmente, en la que la vida y el tiempo se han ensalzado en la historia y la existencia como parte de su esencia por la cual ha pasado por el tiempo.

TEMPORE OMNIPOTENTIA EXISTENTIA.